Por querer, todos queremos de todo. Soñar es gratis y nos aprovechamos de ello. Qué fácil es imaginar, proyectar, construir futuros abstractos que nos parecen posibles. Debo reconocer que a mí la imaginación se me dispara con facilidad y sueño con viajes a la aventura, becas de trabajo en países lejanos, pisos por decorar, volver a los sitios donde he sido Feliz (diga lo que diga Sabina)...
Lo que tienen en común todas mis ensoñaciones es que me parecen totalmente factibles. No es que crea tener el mundo a mis pies pero sí que con esfuerzo todo se consigue, o al menos eso me dice mi experiencia. Quizá la perseverancia y la paciencia sean esas asignaturas que nunca nos enseñaron y que tenemos que aprender por nuestra cuenta. Como los temas que no daba tiempo a profundizar en clase antes de Selectividad.
Dicen que de los 20 a los 30 decides a lo grande, que determina cómo va a ser todo lo demás. Aunque es verdad que la gente dice muchas cosas. Yo quiero conocer muchísimo desconocido pero quiero mantener todo lo que ya conozco. Que a veces hasta me siento una acaparadora por tener las mejores personas del mundo tan cerca...
Supongo que el tiempo dirá lo que tenga que decir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario