martes, 13 de diciembre de 2011

Sí... No.

El titular no anticipa uno de los maravillosos vídeos de APM en su sección 'Sí... No'. En verdad nada tiene que ver. De cara a este inminente fin y comienzo de años, considero que es momento de recordar lo que es SÍ en esta vida y lo que es NO porque a veces con tanto ajetreo se pierden los criterios. Lo dicho, aquí van unas sencillas recomendaciones:


SÍ a los modales. No están anticuados.
NO a los que dejan de tener amigos por tener novio/a.
SÍ a ser solidario todo el año.
NO al abuso del claxon.
SÍ a gastarse el salario en viajar.
NO a la hipocresía en el mundo de la cooperación.
SÍ a los blogs.
NO a "estas cosas sólo me pasan a mí".
SÍ a apagar el ordenador y coger un libro.
NO a aguantar todo porque "da gracias que tienes trabajo".
SÍ a la gente que come.
NO a comprarte aparatos que no sabes usar.
SÍ a jugársela a una sola opción.
SÍ a sonreír gratuitamente. 
SÍ. SÍ. SÍ.

martes, 6 de diciembre de 2011

Libertad

Corro por una playa hacia el mar aunque sólo voy a meter los pies. No es verano pero hace calor porque estoy lejos, muy lejos de aquí. Y estoy sola pero no me siento sola. Hay niños alrededor que no son extranjeros como yo sino que están en su hogar y me han acogido. A mí, que soy una extraña sin más carta de recomendación que lo que se ve. No sé muy bien en qué empleo mi tiempo pero es servicio, de algún modo tengo algo que ofrecer que no conocía antes. Y duermo en una especie de esterilla-colchón tapizada en rojo con motivos florales. Vieja. Y me levanto cada día cuidando de no pisar algún bicho pero muy feliz, sabiendo que estoy donde debería estar.


Últimamente tenía una extraña sensación de querer algo y no saber qué es. Como cuando te apetece algo de comer y tardas un momento en decidirte. En imágenes sería algo así como la situación que he descrito. No tener todas las ataduras que me imponen y me autoimpongo, acabar por fin con la universidad...
He dicho.

viernes, 25 de noviembre de 2011

So simple.

El otro día llegué a una conclusión de forma absolutamente casual. Fue como si un pensamiento latente se hubiera atrevido a materializarse en forma de palabras. Preguntando a una compi qué tal el finde me respondió algo como "ya pensando en el siguiente" y entonces caí en la cuenta de algo que os puede parecer obvia o absurda, quién sabe. Ahí va:

Las semanas son la vida.

Cuando hacemos planes, reflexiones, pensamos en la fugacidad del tiempo o en el futuro solemos remontarnos a años atrás o a los próximos, a momentos decisivos, la mayoría aún por llegar. Pensamos en qué haremos el siguiente verano, qué decisión tomaremos ante el inminente fin de la vida de estudiante, nos repetiremos lo rápido que se pasan los años de carrera...


Sin embargo no nos damos cuenta de que la vida es eso que pasa mientras se espera al siguiente fin de semana. Que la forma en que decidamos vivir las rutinas es lo que configura realmente nuestra vida presente y futura. No digo Carpe Diem, déjate de tópicos. Digo Vive Bien. Y punto.



¿Y tú?

lunes, 31 de octubre de 2011

Take it easy

Querida GENTE,

Me dirijo a vosotros porque estoy harta de que Madrid se esté convirtiendo en una jungla, porque me cansa que no miréis por nadie más que vosotros mismos, porque creo que si os esforzárais un poquito todos seríamos mucho más felices.

A los conductores, os recuerdo que los intermitentes existen y que son tremendamente útiles, que si te colocas en el carril que te corresponde al ir a girar nos facilitas la vida a los demás. Si vas con prisa, probablemente los de tu alrededor también y tu prisa no es más importante que la del resto.

A los peatones, os agradecería que cruzárais por donde debéis para evitarnos semi-infartos a los conductores. Además, por alguna extraña razón es la población más desvalida la que suele cruzar por donde le da la gana: señoras mayores cargadas con bolsas de la compra, cuidadoras con niños pequeños, adolescentes atolondrados... A todos vosotros, no me apetece nada atropellaros por accidente.

A los guarros que pueblan las aceras, no está bien que gritéis cerdadas desde un andamio a chicas que podrían ser vuestras hijas. Si veis que una chica pasa a menudo por delante de vuestra obra probablemente sea que vive al lado y no quiere que entre en su rutina vuestros comentarios de orangutanes. Y no tengo palabras para los tocones del Metro. El otro día vi cómo un tío le tocó el culo a una chica que pasaba por el andén para a continuación meterse corriendo en el tren. A ti, métele mano a tu madre.

A los viajeros del metro, el "dejen salir antes de entrar" no es un slogan hueco, es una verdad como un templo. Coger sitio no es cuestión de vida o muerte así que sería mejor si esperáis a que la gente se baje y entonces subís vosotros. A los viajeros del bus que os sentáis en el pasillo, no pongáis caras largas cuando tenéis que moveros para dejar que alguien se siente a vuestro lado. Si no te quieres mover, ponte en la ventana y tan panchos.

Recuperemos el civismo, señores, que es gratis.

martes, 11 de octubre de 2011

Decoracción 2011

Este post llega con cierto retraso pero ya se sabe, la vida... En cualquier caso más vale tarde que nunca y el recuerdo aún está fresco. Como el título adelanta, ya es hora de hablar de lo que ha sido el Decoracción de este año, un evento organizado por la revista de decoración Nuevo Estilo, en que los interioristas toman las calles del Barrio de las Letras.


Tras el discurso de inauguración dio comienzo el paseíllo en que todos seguimos en procesión a las autoridades, ellas con los tacones sobre el empedrado madrileño (esto a mí me costaba un poco) y ellos pasando calor bajo americanas. Eso sí, todos encantados y admirando inevitablemente la desenvoltura de nuestro alcalde, que prestaba atención a todos los decoradores que le iban presentando y hasta a las señoras que le saludaban desde las ventanas. 


Las instalaciones de las tiendas, los bares y las galerías eran preciosas... ¡Qué talento tienen algunos! Mariposas, palmeras, maniquíes y hasta un mensaje escrito sobre una habitación. Anticuarios que habían creado espacios enteros en los que yo me hubiera quedado a vivir. Sencillamente, era bonito.  Fiestas, una mesa redonda, conciertos callejeros, encuentros y mucha mucha gente... Además, contó un año más con el Mercadillo de Antigüedades en que, precios aparte, había auténticas maravillas. En ese mercadillo tenía la Asociación Proyecto India un precioso puesto, hippie entre tanto estilo, con pulseritas y bolsos, colchas y saris que recaudó una buena cantidad, que en rupias se traduce en buenísima. 


Lo que poca gente sabe es cómo comenzó toda esta historia. Hace dos años, los habitantes de Pannur y aldeas vecinas sufrieron terribles inundaciones por las lluvias torrenciales que desbordaron el Tunga Badra. Pocos son también los que conocen esto porque es sólo un rincón más del mundo sin voz propia como tantos otros y que nos pilla muy lejos. El caso es que los que sí lo supimos nos dolió en verdad. Muchos acabábamos de regresar hacía semanas y eso no lo hacía más fácil. Y surgió del alma "¿Tú no puedes hacer nada con la revista?" Y lo que iba a ser un mercadillo en el que tener un puesto fue creciendo y creciendo y se convirtió en algo que simplemente era bueno para todos. Un éxito un año más, como no podía ser de otra manera cuando las cosas se hacen bien y se nota que hay disfrute detrás de todo el curro... 


Gracias mami, en el día de tu cumpleaños, por ser maravillosa.



martes, 27 de septiembre de 2011

Un buen hombre

Me encuentro anonadada después de ver este vídeo. Cuando culpamos a los intereses económicos de cómo va el mundo no sabemos ponerles más cara que la avaricia pura y dura. Pues bien, ¡ya tenemos una cara! 
Aquí el amigo Alessio Rastani, broker independiente, que se queda más ancho que largo después de estas declaraciones:
"Tengo una confesión y es que me voy a la cama cada noche soñando con otra recesión, con otro momento como este."


Tan feliz


Según él, este momento de crisis económica es una ocasión maravillosa para hacer dinero y tiene la desfachatez de afirmar que quiere ayudar a la gente a enseñarles a que hagan lo propio. También menosprecia la política, los planes de salvamento, el euro...
"Este no es el momento para pensar que los gobiernos van a arreglar estas cosas. Los líderes políticos no gobiernan el mundo. Goldman Sachs gobierna el mundo."


Juzguen ustedes mismos:
http://www.youtube.com/watch?v=aC19fEqR5bA&feature=player_embedded#!

lunes, 19 de septiembre de 2011

Ideas ¿disparatadas?

A menudo sueño con que alguien encuentre una solución mágica para el hambre en el mundo, la pobreza, las desigualdades sociales...Que se nos esté escapando algo, y haya un mecanismo que resuelva este desastre. Un profesor -que había trabajado en ONGs de cooperación internacional- me dijo una vez "llevamos 60 años enviando ayuda y no ha habido un cambio real". A pesar de que me animaba a seguir colaborando en todo, se mostraba escéptico y desanimado con el tema.

Como dudo de que ese momento mágico se produzca, creo que lo que hay que cambiar son las mentalidades, esforzarnos por ponernos en el lugar de los que más sufren. Y está fenomenal mandar dinero, hacer voluntariado y complicarse así las rutinas por sacar tiempo para los demás pero creo que también habría que ponerse en su lugar de forma más concreta. Se me ha ocurrido que nos atrevamos a vivir peor unos días dentro de nuestra vida normal. Por ejemplo durante unos días, probar a ducharnos con agua fría, a estar sin lavaplatos, a disponer sólo de nuestros pasos para desplazarnos (ni coche, ni metro, ni bus), a comer arroz blanco sin excepciones, a estar sin móvil aunque sea unas horas al día, a dormir al raso aunque sea en nuestros seguros jardines o terrazas, a limitar nuestros productos de higiene a una pastilla de jabón...

Quizá dentro de nuestra incomodidad podamos sentir algo de lo que es no tenerlo todo, aún sabiendo que lo tenemos. No sé, sólo es una idea...

martes, 23 de agosto de 2011

¡Colegas! (léase con entonación de la 1ª temporada de FRIENDS)

Una vez leí, no recuerdo dónde, algo así como que la felicidad consistía en una conversación con amigos y en cuidar un pequeño jardín. Es una ecuación simple pero me gusta. Y aunque es cierto que nunca he sido muy dada a la jardinería, la variable de la amistad me parece fundamental. Llega un momento vital en torno a la preadolescencia en que nos damos cuenta de lo importantes que son nuestros amigos. De repente nos entienden mejor que nadie y todos los planes son pequeñas aventuras llenas de anécdotas. En aquella época yo recuerdo que aún no salíamos de casa con cámaras digitales y no existían las redes sociales, aunque de haberlas habido hubiéramos hecho uso -y abuso- de ellas seguro. Pero no, en aquella época nos limitábamos a mandarnos sms con tochomóviles y escribirnos cartitas en clase llenas de colores, de "4ever friends" y de mayúsculas y minúsculas en riguroso desorden.
A medida que vamos creciendo encontramos otras herramientas para expresar que nos queremos -afortunadamente- pero también aparecen nuevas responsabilidades que nos hacen pasar la amistad a segundo plano. De adolescentes queremos mantener el grupo unido para siempre y de jovenzuelos eso ya no entra entre nuestros objetivos primordiales. Evidentemente, es parte del proceso natural de madurar pero creo que se le quita mucha importancia en los planes de futuro a los amigos. La amistad es algo fundamental, espero que no se me olvide cuando esté agobiada por los hijos, el trabajo, la vida...

miércoles, 10 de agosto de 2011

JMJ 2011

No sé si me da más pena o más rabia que haya tanta gente tan en contra de la celebración de las JMJ 2011 en Madrid.

Me da pena porque en mi opinión la reunión de millones de jóvenes de todo el mundo unidos por algo tan personal es intrínsecamente bueno. A los jóvenes se les acusa de muchos defectos pero que tantos se compliquen la vida ayudando a organizar tal evento, o que decidan salir de sus casas y participar en las Jornadas es, a mi juicio, algo valioso. Me da pena porque leo muchísimos comentarios hirientes en blogs y noticias y parece que vuelve a haber una persecución del Cristianismo y que van a acabar todos en catacumbas porque ya no tienen cabida en ninguna parte.

Me da rabia porque veo que los que atacan fingen que quieren promover la igualdad, la representación de todos, el respeto, la heterogeneidad... Y es totalmente falso. Solo quieren imponer su visión unitaria como tantos otros antes. AMAL, uno de los convocantes de la manifestación anti-Papa del miércoles que viene, propone en su página acciones que me han soprendido mucho. Es bien sabido que esta organización se opone al 'gasto masivo' de la visita, pero entre sus acciones propone no marcar ninguna casilla en la Declaración de la Renta -ni la de Iglesia ni la de 'fines sociales'- porque la aportación puede acabar en la Iglesia de todas formas. Vamos a ver, menos hacerse fan de "Vendo tesoros de El Vaticano por comida para África" y más hacer el no-esfuerzo de marcar la casilla de 'fines sociales'. ¿Veis? Ya me entra la rabia. También me molesta que se haya unido el 15-M a la manifestación, cuando en sus comienzos también promovían esa heterogeneidad, se definían como movimiento ciudadano en el que cabían todos...

Nadie se queja del trabajo que hace Cáritas -y más en estos últimos años- o que haya gente dando su vida por los demás en condiciones muy difíciles. Nadie habla de la verdad sobre los tesoros de El Vaticano (que no se pueden vender). Se critican los Sacramentos pero luego se promueven 'bautizos civiles'. Yo lo que veo por todas partes es mucha hipocresía, pero no creo que toda esta negatividad afecte a cómo vivan los jóvenes estos días...

miércoles, 27 de julio de 2011

Locuras de nuestro tiempo

De la inmensa cantidad de incoherencias y paradojas del mundo en que vivimos una de las que más me impresionan es la droga. Afortunadamente mi experiencia en el terreno es nula y tampoco he tenido nunca contacto cercano con gente afectada por ella. Ya sé que no se debe juzgar a nadie y evidentemente cada uno está afectado por sus circunstancias. Hay situaciones de drogadicción como niñitos enganchados al pegamento que directamente no se pueden juzgar porque la culpa de que estén así es difusa pero desde luego no es de ellos. Es el concepto de 'droga recreativa' lo que me chirria una barbaridad. Lo que me enerva son los jóvenes -que ya no son adolescentes y se les presupone un cierto raciocinio-, de clase media o media-alta -que conocen perfectamente los riesgos y efectos de las drogas- que se meten.

Yo no sé, en realidad es un poco arriesgado escribir sobre un tema sin mucho conocimiento de causa, cómo las drogas pasaron a ser algo cool. Entiendo que un músico o una modelo puedan ser referentes vitales pero incluso a los fans se les reconoce cierto sentido común, digo yo. Como decía, es el uso de drogas como la cocaína o anfetaminas variadas por gente joven en sus noches de fiesta lo que me crea un rechazo impresionante. Es que no es guay ni moderno ni cool, es de ser inútiles. Tengo entendido que la resaca de cocaína es lo peor que hay y que, efectivamente, una vez que la pruebas repites otra noche.

Yo no asocio las drogas a las fiestas glamurosas, a la gente guapa, a todo lo que mola. No. Yo asocio las drogas a los yonquis, a la gente que se cree que puede con todo y no hay límites, a familias destrozadas (ojito cortometraje, crudo donde los haya), a personas que van de listas y para nada, a la ansiedad y no reconocer los propios problemas. El otro día se subieron conmigo en el bus dos esqueletos andantes. Ella nerviosa, de movimientos apresurados, que hablaba alto y no sabía expresarse bien. Él con la mirada más triste que he visto en mucho tiempo, lleno de arrugas, lento, que escuchaba con desgana lo que le contaba su colega. Estaban fatal y no llegarían ni a los 35 años...

 
Amy Winehouse se ha unido al carro de los músicos desaparecidos a la edad de 27 años. Y parece que haber acabado así de mal la convierte en algo mejor de lo que era viva. Un sinsentido, en mi opinión. ¿Dónde está el glamour en un final así? ¿Dónde está la lógica en tener la suerte de estar sano y destrozarte conscientemente? No, la vida tiene que ser algo más.

lunes, 11 de julio de 2011

Wind of change

Que el verano mola es indiscutible. Siempre estará la que se queja del calor o de los niños gritones de la piscina pero la mayoría de los mortales coincidimos en lo mismo en esta época '¡Qué gusto que sea verano!' Y eso que yo este año no tengo vacaciones a mi antigua usanza sino que las mañanas me las paso de becaria. Y la verdad, tan feliz. Será que llevaba un año concienciada de que este verano es lo que tocaba y lo que quería. Será que he tenido la suerte de estar justo donde quiero. O será que Madrid me gusta a todas horas. ¡Ay, lo que he echado de menos mi ciudad en diversas ocasiones este año! Se me encendía la sangre al oír a los parisinos hablar de su capital como si no existiera nada más sobre la faz de la Tierra. No lo puedo evitar, Madrid me gusta, me encanta. Y eso que ahora no lo puedo disfrutar tanto como querría porque nunca he sabido trasnochar y madrugar al día siguiente como modo de vida. Eso sí, alguna excepción me he permitido. Por primera vez me he dado cuenta de que en verano siguen existiendo las entre-semanas, los findes, y lo que es más sorprendente, ¡los puentes! Normalmente a nadie le gustan los cambios, pero citando a Heráclito (hoy estoy erudita) "nada es permanente excepto el cambio". Así que lo mejor será abrazar las nuevas rutinas con alegría y darlo todo en cada situación.

domingo, 26 de junio de 2011

Lo normal, lo típico vamos...

De un tiempo a esta parte tengo una teoría que no sé si seré capaz de concretar, pero que en mi cabeza tiene todo el sentido del mundo: Creo que la vida es un continuo proceso de normalizar cosas. Ya lo he dicho, ahora intentaré explicarme:

A medida que pasa el tiempo, nos pasan cosas por primera vez, cosas nuevas, sorprendentes, emocionantes en mayor o menor medida, pero que sentimos como especiales porque son las primeras. Después las vamos repitiendo y nos vamos acostumbrando, de modo que no pierden su valor pero sí su sensación de novedad. Y no digo que esto sea malo, al contrario, creo que lo normal es muchas veces un milagro.

El problema está en que hay cosas que nos han enseñado que son normales antes de tener criterio para asimilarlas. Me imagino que viene un habitante de otro mundo y le contamos las cosas que te pueden pasar aquí en la Tierra y que damos por corrientes. Y recibir esa información sería como cuando te tiran a una piscina sin que te lo esperes. Le contaríamos que aquí:

Puedes Enamorarte con mayúsculas, que aunque sea lo más vulgar del mundo todos creen que nadie ha pasado por lo mismo antes.

En un momento dado las parejas deciden tener un hijo, que será una mezcla de los dos.

Ñami


Que se vende en cajitas un veneno en el que la gente se gasta el dinero y consume como si nada.

Súper cool...


A veces se comparten momentos inolvidables con personas que después quizá no vuelvas a ver.

Mientras una mínima parte del mundo vive como quiere, la inmensa mayoría hacen lo que pueden por sobrevivir y aquí dormimos todos fenomenal.

Una sola canción te puede hacer llorar, saltar, recordar, dormir o incluso reír en tan solo unos minutos.



Verá a gente tirada en las calles, malviviendo, y los viandantes les ignorarán constantemente.



Hay personas que consagran su vida a una fe basada en dioses que jamás han visto.

Nunca se podrá encontrar a la mejor madre del mundo por falta de consenso.

Hay artistas cuyo legado es tan valioso que sigue siendo admirado siglos después de que sus obras fueran creadas.

Yo no sé si el visitante extraterrestre se atrevería a quedarse pero seguro que se quedaría con la boca abierta después de saber que todo esto pasa aquí y a todos nos parece tan normal...

martes, 14 de junio de 2011

Beauty is not a crime

Cuando se habla de la búsqueda de la belleza puedes ser tomado por un frívolo, un pedante, un cursi. O al menos esa es la impresión que me ha dado en numerosas ocasiones. Sin embargo, creo que buscar la belleza en lo normal, lo que te rodea, incluso en lo que la gente ve feo y querer que tu profesión esté relacionada con esta búsqueda no es frivolidad. Es sensibilidad por lo que nos rodea. Así que no, como decía un anuncio de cosméticos naturales, "beauty is not a crime".

































And of course...




sábado, 4 de junio de 2011

PI2009

Hacía calor. No el calor al que estoy acostumbrada, era más húmedo y más pesado, te caía sobre el cuerpo sin que lo notaras porque el sol se ocultaba tras las nubes como la mayoría de mis días allí. Me había tocado conocer al sol indio tímido, discreto, que calentaba sin querer alardear.

No sabía dónde estaba, ni remotamente. ¿Cómo lo voy a saber yo que siempre he sido un desastre con la geografía? En alguna aldea remota, insignificante, en una región muy amplia del Estado de Karnataka. Era “el día de las aldeas”, en el que por grupos de tres un niño, mal llamado intocable por su condición de descastado, nos llevaba a su casa a pasar el día. El bus nos iba soltando y aquel pequeño era nuestra única seguridad.

Comimos su comida, hablamos con sus gentes, jugamos con los niños y después nos llevó a un templo que estaba a un ratito andando. Y fue en ese trayecto, bajo el calor sobre el camino de tierra cuando pensé que quizá eso era la Vida más auténtica que había vivido hasta el momento. No sabía dónde estaba, no tenía un teléfono con acceso a internet, no sabía qué era lo que había comido. Mi guía era un niño de unos 12 años. Si algo pasaba, nadie llegaría rápidamente a por nosotros. Pero era absurdo pensar en eso porque, ¿qué iba a pasar?



Hoy me ha venido este recuerdo a la cabeza y lo mantengo tan vívido como cuando sucedió, al igual que todos los de aquel tiempo lejos de casa. Creo que necesitamos muchas cosas mal necesitadas como la certeza absoluta sobre todas las cosas. Quizá lo único que importe sea como dijo el obispo Pedro Casáldiga, que al final de tu vida puedas enseñar un corazón lleno de nombres.


jueves, 26 de mayo de 2011

Lo que he aprendido en el Erasmus vol. II

He aquí la segunda entrada de mis nuevos aprendizajes durante este año erasmusiano. Porque lo de la primera parte fue tan solo una ínfima parte de lo que es y es bueno seguir recogiéndolo todo.

En este año he aprendido…

El valor del dinero

Sin pretender sonar carmenlomanística he de reconocer que antes de irme no conocía lo que cuesta la vida. Y madre mía, lo que cuesta. Siempre hay gastos que no estaban planeados, la comida dura poco, el transporte es caro. Todos los planes y actividades normales ahora los miro con la lupa del cuánto me va a costar. En los viajes hay que medirse especialmente y me he vuelto experta buscadora de vuelos y ofertas. En el súper la marca que no es blanca sino translúcida se ha convertido en mi mejor amiga. Arriba el Euroshopper y todo lo que representa.

Banner sincero y claro

En ocasiones me ha agobiado verdaderamente llegar a fin de mes, y eso que ahora es como un juego por así decirlo. Miedo me da el momento en que me independice de verdad…


Que me encanta ser española

Son innumerables las veces que me han preguntado a lo largo de este año de dónde soy y en todas me ha encantado decir que de España. Y no solo por el pique del Mundial, cuya herida sigue un poco abierta en los corazones holandeses como es natural. El caso es que he visto la imagen negativa que tienen aquí de España: una mezcla de estereotipos de vagos y fiesteros con la crisis económica que sufrimos. Un profesor dijo hace poco refiriéndose a las diferencias culturales al hacer negocios que podía parecer estúpido que los españoles paren dos horas después de comer para echarse la siesta pero que hay que adaptarse a las circunstancias. Por mi cara se retractó diciendo que seguramente no todos lo hicieran…

Sin embargo también tienen una imagen muy positiva del tiempo, de la cocina, de la alegría, de la playa, de que les gusta el acento español y lo rápido que hablamos. Muchos flipan con que sea de Madrid ya que les debe de sonar a mega ciudad al lado de mi querido Utrechtito.

<3

No les culpo por tener una imagen estereotipada, pero de verdad que no me gusta nada que se metan con mi país. Y me da rabia que se nos conozca por la tasa de paro y nos miren con cara de pena y condescendencia a la vez.

Me encanta España, que nunca haga Frío con mayúsculas, que los días sean largos, que nuestros horarios sean tardíos, que comamos mucho y bien, que bebamos alcohol de verdad, que nos tomemos la vida con calma, que podamos ir de terracitas la mitad del año, que las discotecas cierren a las mil y después desayunemos, que la gente en general sea más caliente, más animada y espabilada… Spain mola.

A admirar a madres y empleadas del hogar

Nadie me advirtió lo suficiente sobre lo difícil que es llevar una casa. Yo en Madrid divido mi tiempo según mis obligaciones y mi tiempo libre pero nunca según las tareas del hogar. Y vaya tareas… Todo se ensucia a la velocidad del rayo, la ropa sucia se multiplica, la comida se acaba en un abrir y cerrar de ojos… Este año he descubierto que hay vida más allá de los espaguetis, los filetes a la plancha y la ensalada. Y yo no sé cómo lo hacen las madres pero a mí la comida se me caduca muy pronto. Hemos pasado días comiendo lo mismo porque se iba a poner malo y no hay nada peor que tirar comida.

He comprobado que las cosas no se hacen solas y que nadie las va a hacer por mí. Y es que hay tareas en las que ni reparaba en Madrid: cambiar las sábanas y toallas, fregar el suelo, limpiar el microondas, comprar papel higiénico, matar bichos e incluso ratones, limpiar los baños, descongelar comida… He descubierto que pasar el aspirador y hacer la colada me produce hasta satisfacción.

Tan feliz

Ahora solo espero que todo esto no se me pase cuando vuelva a Madrid definitivamente...



lunes, 16 de mayo de 2011

Cantautores

La música que te gusta es algo que te define e incluso te encasilla enormemente. Yo, como todos supongo, he pasado por distintas épocas. De pequeña escuchaba lo que me ponían en el coche: Serrat, Los Rodríguez, Mª Dolores Pradera, Sabina, e incluso una cinta de habaneras que nos acompañó durante muchos veranos.



Después, con las clases de guitarra del cole me hice súper fan como todas las niñas de Ella Baila Sola, La oreja de Van Gogh, Maná… De hecho uno de mis momentos de gloria de la infancia fue entrevistar a Marilia para un trabajo del cole. La verdad es que fue un encanto de mujer. Después crecí y la música de Élite Light entró en mi vida, aquellas canciones de puro pachangueo y las “cantaditas” me parecían temazos, sí sí… Qué poca vergüenza.



También fue el boom (probablemente no fuera ningún “boom” pero yo lo viví así) de los Serrano, y lo que conllevaba: Fran Perea. Recuerdo un concierto con 14 años de Álex Ubago, Fran Perea y Hombres G. Me lo pasé pipa. Con 15 y 16 años descubrí gracias a mi hermano -que siempre ha sido mi mentor musical con mayor o menor éxito en su opinión- el rap español. Nach Scratch me encantaba y todavía alguna amiga se burla de mí porque me diera por ahí. Fue una historia de amor con final, aunque recuerdo todavía muchas de sus canciones de principio a fin. Como con 16 años aparecieron en mi vida  Arctic Monkeys, The Strokes, Kaiser Chiefs y similares y los escuchaba a todas horas. También vinieron Marea, La Fuga, Extremoduro y aunque no tenían nada que ver  con los British me gustaban –y me gustan- muchísimo.

Después han aparecido muchos, muchísimos más nombres de bandas y cantantes, y decenas de conciertos, grandes y pequeños en Madrid, en Barcelona e incluso en Úbeda. Sin embargo a día de hoy me encuentro un poco saturada por la enorme oferta musical que hay y tengo la sensación de que a veces se escucha música al peso, sin fijarse realmente en cada canción. La novedad hoy es el nuevo vídeo de Lady Gaga o el nuevo remix que ha hecho el rapero de turno con la tía buena de moda, y la verdad, me aburre un poco.

Sin embargo, desde hace ya mucho tiempo hay un tipo de música que no sale de mi vida y me encanta: la música de cantautores. He comprobado que muchas veces la gente piensa en ellos como tíos pereza, que hacen canciones ñoñas, que no mola ir a un concierto en el que estás sentado en una sala pequeña, que no les conoce nadie más que su madre a la hora de comer y todo esto…


En mi opinión la gente necesita bailar, por supuesto, y tener canciones para darlo todo, estoy de acuerdo. Pero creo que la gente también necesita un poco de profundidad en las letras, un poco de cuidado en los arreglos, que les canten como si les hablaran y les miraran a los ojos de vez en cuando. Creo que cuando un cantautor se sube a un escenario sin nada más que un taburete y una guitarra se está exponiendo a sí mismo enormemente. Escribir canciones con profundidad y sinceridad entraña un riesgo personal muy grande.


Destaco a Marwan porque es un tío cojonudo, lo siento por la expresión, pero es cierto. Tiene unos temas que te ponen la piel de gallina, un directo en el que alucinas y además te partes de risa porque el tío es la fiesta. Es capaz de tocar todas las pasiones: el amor, el desamor, la amistad, la familia, los temas sociales. Está muy comprometido con la causa palestina, fue nombrado músico por la paz en el Parlamento Europeo el año pasado y siempre está más que dispuesto a tocar para causas benéficas. Yo contacté en una ocasión con él para un concierto a favor de la Asociación Proyecto India y no lo dudó. Por desgracia, el concierto no salió adelante pero su predisposición fue increíble. Hace muy poco volví a contactar con él para entrevistarle por de un proyecto de la uni y todo fueron facilidades. Es un sol de hombre.

Este año descubrí que Chema Moreno, bajista de Pitovnis y 84 había subido algunas canciones a su MySpace, muy bonitas y personales así que también las quiero compartir con vosotros.

Lo dicho, que en España hay mucho talento en este mundo de cafés y salas pequeñas y os animo a comprobarlo por vosotros mismos…

jueves, 28 de abril de 2011

A la tercera va la vencida

De lo que Utrecht tiene que ofrecer culturalmente hablando mi parada favorita es la casa Rietveld-Schröder. Varias personas, en su mayoría estudiantes de Arquitectura, me la habían recomendado antes de venir pero me costó 6 meses ir finalmente a verla. De hecho al principio la confundía con cualquier casa que fuera un poco distinta a las bajitas de ladrillo y tejados a dos aguas súper empinados.


Esta casa fue construida en 1924 por el arquitecto Gerrit Rietveld para la señora Schröder que se había quedado viuda y con tres niños. Finalmente acabaron viviendo juntos en cuanto el amigo Rietveld enviudó. Como el audio guía indica claramente “no eran solo amantes, eran almas gemelas”. Cómo se pasan los audio guías utrechtianos…


Nos queremos y somos modernos

No se pueden tomar fotos en el interior y es una pena porque es difícil describirla. Lo que hace que me encante es que es increíblemente moderna para su época e incluso ahora sigue sorprendiendo. Las paredes son móviles y se deslizan por raíles para formar las diferentes habitaciones, todo el espacio está súper aprovechado, los colores primarios aparecen discretamente por muchos rincones, todo está lleno de detalles sorprendentes…




Lo que la hace tan especial es que se diseño pensando siempre en las necesidades de sus habitantes y en su comodidad. Prueba de ello es que todas las habitaciones de la planta baja tienen puerta a la calle para darles libertad, el buzón es de cristal para ver inmediatamente si ha pasado el cartero, hay un armario para los mayores y uno más bajo para los niños en la entrada, todo puede plegarse para tener más espacio…

Banquito



Es tan diferente que incluso una de las hijas dijo una vez a sus compañeros de clase que ella no vivía en "esa casa tan rara". He ido ya tres veces (deberían contratarme de guía) y siempre me dan las mismas ganas de vivir ahí. Sin embargo y como bien me indicó mi sabia madre, hay cosas preciosas que no se pueden aplicar a nuestras propias casas. Supongo que lo único que puedes hacer es contemplar y dejarte impresionar sin remedio…