martes, 29 de marzo de 2011

La bicicleta

Como buena residente holandesa, la bicicleta está muy presente en mi vida. Al principio me advirtieron de que consiguiera una cuanto antes porque era fundamental para moverse por aquí y no les hice mucho caso. La falta de costumbre. Sin embargo pronto me di cuenta de que efectivamente era lo más cómodo y en lo que todo el mundo se movía así que conseguí una, me la tuneé y me quedó preciosa.

¿Cómo es?

Recuerdo que una amiga, estudiante de Arquitectura, me contó hace tiempo que en una de sus primeras clases le hicieron dibujar una bicicleta. Por lo visto, es algo de lo que todos tenemos una imagen mental pero es difícil dibujar. Y si no me creéis, probadlo, y veréis que no es nada fácil.

Toda Holanda está perfectamente diseñada para circular en bici con su terreno llano sin excepción y sus carriles-bici por ciudades y carreteras. Sin embargo, sus antecedentes son franceses y alemanes. En 1790 el conde francés Mede de Sivrac inventó en París el celerífero con cabeza de animal y en 1817, el barón alemán Carl von Drais inventó la draisana, un poco más sofisticada.


Draisana
Celerífero, oiga


El uso de la bicicleta difiere por países. En India es común utilizarla como medio para transportar mercancías o para llevar a varias personas en forma de rickshaw. En España o Estados Unidos es principalmente un objeto de recreo que se utiliza durante el tiempo de ocio. Y en Holanda, Suiza y Alemania es medio de transporte generalizado.

Rickshaw


Este año he descubierto que la bici es cool. Sí, la bici mola. Es sana, ecológica, rápida, la aparcas donde quieres y apenas requiere mantenimiento o ningún cuidado. El mayor riesgo es que te la roben, lo cual es bastante común pero afortunadamente la mía lleva conmigo desde el principio sin problemas. Es verdad que al primero tuve mis más y mis menos porque es verdad que montar en bici no se olvida nunca pero a circular en bici no me había enseñado nadie. Tras un par de caídas ya me acostumbré a los atascos, a frenar con los pedales (no tienen frenos en el manillar), a señalizar mis giros y a tomármelo con calma.

Los holandeses son buena gente pero un tanto sosainas y fríos y tengo la teoría de que la bici es bastante culpable de esto. Me explico: Ellos van subidos a una bici desde que son bebés y les llevan sin ninguna protección en asientitos delante del manillar. Supongamos que los primeros cuatro años de su vida se desplazan en esos asientos en los que el viento les da directamente y van callados atontaditos por el frío. Es por esto que cuando crecen se han quedado medio pasmados por tantas ráfagas de aire recibidas sin pudor ninguno. Bueno, solo es una teoría…



jueves, 24 de marzo de 2011

Gente

Una de las numerosas cosas que estoy aprendiendo durante el Erasmus es que mis formas de “identificar” y “clasificar” a la gente nueva que iba conociendo son totalmente absurdas e incompletas. Me explico: En Madrid conozco a gente nueva con mucha menos frecuencia que aquí -lógicamente- pero cuando ocurre me suelo hacer una primera impresión basándome en lo que conozco: estudios, dónde los cursan, a qué colegio fueron, si tenemos a Fulanito o Fulanita en común, por dónde salen… Lo que vulgar y acertadamente se denomina lo típico. Sin embargo aquí cada uno es de su padre y de su madre y pretender tener gente en común supone creer muy firmemente en la teoría de los seis grados de separación.

No lo veo

Aquí he conocido a pocos holandeses que vivan en su casa con sus padres. En mi antigua clase había unos cuantos que habían venido de Curaçao o Surinaam por su cuenta y riesgo a estudiar la carrera. También hay gente que viene de países del Este de Europa a estudiar aquí los cuatro años, gente poco mayor que yo que vino aquí por amor desde países como Tanzania, Perú o Singapur… Varias chicas que conozco tienen ascendencia indonesia y me impactó cómo una me contó que había llegado aquí con 8 años y no se sentía ni holandesa aquí ni indonesia allí así que quería acabar viviendo en Canadá. Tal cual.

He podido experimentar el amor que siente la gente a sus respectivos lugares de origen. De hecho, yo misma lo he sentido más que nunca ahora que estoy fuera. Recuerdo hace unos meses cuando un taxista me dijo que no le gustaba esto y que añoraba mucho su patria, Irak. Me sorprendió, lo reconozco. Y luego me sorprendí de mi hipocresía, ¿cómo no va a echar de menos su hogar?

Otra cosa que me ha cambiado la visión de las cosas es cómo la gente no dirige sus estudios y prácticas de la forma que yo tengo en la cabeza. Para mí es sencillo: estudio mi carrera, hago mis prácticas en verano en Madrid y cuando acabe con suerte encontraré algo. Aquí la gente se va modelando los estudios acorde con el plan holandés, haciendo diferentes programas, viendo qué les va interesando… Después tienen que hacer prácticas durante el año y no es que se queden en Holanda, no. Se buscan prácticas en Sudáfrica, en NY o en Curaçao y allí que se van. Con estos ejemplos de gente como yo, me he dado cuenta de cuán verdad es eso de que “ningún lugar está lejos” y lo admito, me ha dado ganas de probarlo a mí también.

He conocido a gente que lleva todo tipo de rollos y me he dado cuenta de que aunque algunos no me gustan, lo que en verdad no aguanto es el doble rasero. Es decir, sé lo que quieras pero selo bien, no vayas de algo que no eres y que ni te crees en realidad.

En definitiva, se acabó el clasificar, las realidades de la gente son demasiado complejas y se me escapan. Lo mejor que puedo hacer es dejarme empapar y con suerte que se me pegue lo bueno. Y punto.


martes, 22 de marzo de 2011

21 días

Me regalaron por Navidad un cuaderno precioso de Tiffany con boli de diseño a juego. Como única pertenencia de Tiffany hasta la fecha –se aceptan regalos, gracias- decidí usarlo para algo bonito, acorde con sus cubiertas celestes y sus hojitas de borde plateado. Escribí sobre el proyecto de este blog y los temas por los que podía empezar escribiendo. Sin embargo este finde me ha hecho pensar algo que no estaba incluido así que me salto mis anotaciones en mi cuaderno monísimo e improviso.

Imagino que todos conoceréis el programa 21 días y a su ahora ex-presentadora Samanta Villar. Desde enero de 2009 a junio de 2010 fue la cara y voz de realidades que normalmente no se conocen en profundidad ni son noticia. Hace tiempo la cogí manía  por verla en una entrevista en la que me pareció bastante sobradita y demasiado encantada de conocerse. La taché de petarda y no volvía a pensar en el programa ni en ella.
21 días es el tiempo necesario para conseguir un hábito

Sin embargo en estos días estudiosos de Eramus (sinsentido absoluto, lo sé) mi compi de piso llegó emocionado porque había visto un par y le habían encantado. Total, que decidí darle una oportunidad y con nuestras visitas del finde vimos 21 días en la industria del porno. No podíamos haber elegido otro para empezar. Y lo reconozco, aluciné.

La presentadora vivió con varias actrices: una sudamericana que llevaba unos 15 años dedicándose al porno; una española que había dejado su trabajo bien en un club de golf para dedicarse al porno porque le pagaban más y así veía más a su niño; una jovencita gallega que había decidido que era una opción estupenda de vida…

Vaya panorama...

 Los directores, algunos también actuaban en sus propias obras, me impactaron más que las actrices. Uno de ellos era Torbe, del que probablemente hayáis oído hablar porque es bastante conocido y polémico. Presume de haber inventado el “freak-porno” que básicamente es una burrada de mezcla de humor y porno que no puedo describir. Me pareció un personaje con muchos issues  que resolver con un profesional.

No comments


No contentos con el episodio traumático vimos al día siguiente 21 días a ciegas. La presentadora se pasó literalmente 21 días con parches en los ojos y gafas oscuras. Acudía a la ONCE, donde la enseñaban a desenvolverse en casa, a utilizar el bastón, a comer y a otras tareas que para un vidente son insignificantes. Conoció a personas que eran ciegas o prácticamente y sin embargo llevaban una vida plena y eran prácticamente autónomos. Me impactó especialmente una ex-maestra que llevaba tan solo un año con ceguera y un matrimonio, ambos ciegos, con una niña riquísima.

La presentadora pasaba por momentos de desesperación al no encontrar cosas, tender la ropa, limpiar su casa cuando no podía ver la suciedad, quedarse dormida en cuanto se sentaba un rato…  Y es que casi todo lo normal puede ser un mundo si no ves más que negro. Los ejemplos de esas familias y los trabajadores de la ONCE provocaron que acabáramos llorando tres de los cuatro espectadores en el sofá como bobos. Y es que al final, tras quitarse los parches, la presentaron por sorpresa a las personas con las que había convivido y no había podido ver y todo era muy emotivo…
Miedito

 Eran ya las 2 de la mañana pero no pudimos resistirnos y pusimos a cargar 21 días buscando a Samanta. En este programa se mudaba al Valle de las sensaciones en Granada. Esto es, ojito, un campo de espiritualidad guiado por un chamán en el que los participantes adoran a la madre Gaia. Con un espíritu muy hippie vivían en la naturaleza, cuidaban la huerta, se “duchaban” más bien poco y hacían todo tipo de rituales con plumas, danzas…

Más miedito

Aunque los otros dos programas eran muy fuertes, creo que yo no podría haber hecho este. En primer lugar, porque me costaba mucho entender a esa gente y sus ideales y no ver solo a una panda de colgaos. Uno repitió varias veces que su familia quería que viviera para el dinero y que él no quería dinero. Y yo pensaba “muy bien, hijo, no seas esclavo del dinero y vive una vida humilde. Pero haz algo de provecho con tu vida, trabaja para mejorar algo del mundo, aporta algo a la sociedad…” En fin, que no hubiéramos sido amigos.

Hubo varios momentos en los que sentí una admiración absoluta hacia la presentadora, y es que hasta ella, con todo su tacto y profesionalidad decía que algunos de ellos habían tenido sucesos “traumáticos” que debían tratar.

En definitiva, aunque sean episodios antiguos os animo a verlos. Ahora que veo lo que hace la amiga Samanta siento un nuevo respeto hacia ella. Y nos hemos reconciliado al fin.

sábado, 19 de marzo de 2011

Presentación y preámbulo



Suena a tópico. De hecho a tópico tipiquísimo pero es cierto. Hay una cantidad excesiva de blogs sobre todos los temas imaginables y sin embargo aquí me planto. Sin ser una experta en ningún asunto concreto pero con la certeza de que algo podré aportar.
Madrileña actualmente residente en Holanda gracias la mal llamada beca Erasmus. Siempre me ha encantado escribir, pero hace demasiado que no lo hago. Realista con todos mis ideales, feliz, despistada. Me gustan los días de falsa primavera en invierno, la gente que tiene pasión por las cosas, encontrar belleza en lo que me rodea, las revistas de todo tipo, creerme algo con mi réflex, que me graben discos, las fiestas sorpresa, el agua del grifo, las postales...
Creo que es más sencillo pensar qué no quieres en vez de concretar lo que sí. A mí me pasa mucho, por ejemplo al pensar en mi futuro laboral. Así, no quiero que este blog sea exclusivamente de moda, ni de música, ni de cine, ni de arte, ni de actualidad, ni un diario de viajes. Lo que sí que será se irá viendo…
¡Bienvenidos!