martes, 23 de agosto de 2011

¡Colegas! (léase con entonación de la 1ª temporada de FRIENDS)

Una vez leí, no recuerdo dónde, algo así como que la felicidad consistía en una conversación con amigos y en cuidar un pequeño jardín. Es una ecuación simple pero me gusta. Y aunque es cierto que nunca he sido muy dada a la jardinería, la variable de la amistad me parece fundamental. Llega un momento vital en torno a la preadolescencia en que nos damos cuenta de lo importantes que son nuestros amigos. De repente nos entienden mejor que nadie y todos los planes son pequeñas aventuras llenas de anécdotas. En aquella época yo recuerdo que aún no salíamos de casa con cámaras digitales y no existían las redes sociales, aunque de haberlas habido hubiéramos hecho uso -y abuso- de ellas seguro. Pero no, en aquella época nos limitábamos a mandarnos sms con tochomóviles y escribirnos cartitas en clase llenas de colores, de "4ever friends" y de mayúsculas y minúsculas en riguroso desorden.
A medida que vamos creciendo encontramos otras herramientas para expresar que nos queremos -afortunadamente- pero también aparecen nuevas responsabilidades que nos hacen pasar la amistad a segundo plano. De adolescentes queremos mantener el grupo unido para siempre y de jovenzuelos eso ya no entra entre nuestros objetivos primordiales. Evidentemente, es parte del proceso natural de madurar pero creo que se le quita mucha importancia en los planes de futuro a los amigos. La amistad es algo fundamental, espero que no se me olvide cuando esté agobiada por los hijos, el trabajo, la vida...

No hay comentarios:

Publicar un comentario