martes, 22 de marzo de 2011

21 días

Me regalaron por Navidad un cuaderno precioso de Tiffany con boli de diseño a juego. Como única pertenencia de Tiffany hasta la fecha –se aceptan regalos, gracias- decidí usarlo para algo bonito, acorde con sus cubiertas celestes y sus hojitas de borde plateado. Escribí sobre el proyecto de este blog y los temas por los que podía empezar escribiendo. Sin embargo este finde me ha hecho pensar algo que no estaba incluido así que me salto mis anotaciones en mi cuaderno monísimo e improviso.

Imagino que todos conoceréis el programa 21 días y a su ahora ex-presentadora Samanta Villar. Desde enero de 2009 a junio de 2010 fue la cara y voz de realidades que normalmente no se conocen en profundidad ni son noticia. Hace tiempo la cogí manía  por verla en una entrevista en la que me pareció bastante sobradita y demasiado encantada de conocerse. La taché de petarda y no volvía a pensar en el programa ni en ella.
21 días es el tiempo necesario para conseguir un hábito

Sin embargo en estos días estudiosos de Eramus (sinsentido absoluto, lo sé) mi compi de piso llegó emocionado porque había visto un par y le habían encantado. Total, que decidí darle una oportunidad y con nuestras visitas del finde vimos 21 días en la industria del porno. No podíamos haber elegido otro para empezar. Y lo reconozco, aluciné.

La presentadora vivió con varias actrices: una sudamericana que llevaba unos 15 años dedicándose al porno; una española que había dejado su trabajo bien en un club de golf para dedicarse al porno porque le pagaban más y así veía más a su niño; una jovencita gallega que había decidido que era una opción estupenda de vida…

Vaya panorama...

 Los directores, algunos también actuaban en sus propias obras, me impactaron más que las actrices. Uno de ellos era Torbe, del que probablemente hayáis oído hablar porque es bastante conocido y polémico. Presume de haber inventado el “freak-porno” que básicamente es una burrada de mezcla de humor y porno que no puedo describir. Me pareció un personaje con muchos issues  que resolver con un profesional.

No comments


No contentos con el episodio traumático vimos al día siguiente 21 días a ciegas. La presentadora se pasó literalmente 21 días con parches en los ojos y gafas oscuras. Acudía a la ONCE, donde la enseñaban a desenvolverse en casa, a utilizar el bastón, a comer y a otras tareas que para un vidente son insignificantes. Conoció a personas que eran ciegas o prácticamente y sin embargo llevaban una vida plena y eran prácticamente autónomos. Me impactó especialmente una ex-maestra que llevaba tan solo un año con ceguera y un matrimonio, ambos ciegos, con una niña riquísima.

La presentadora pasaba por momentos de desesperación al no encontrar cosas, tender la ropa, limpiar su casa cuando no podía ver la suciedad, quedarse dormida en cuanto se sentaba un rato…  Y es que casi todo lo normal puede ser un mundo si no ves más que negro. Los ejemplos de esas familias y los trabajadores de la ONCE provocaron que acabáramos llorando tres de los cuatro espectadores en el sofá como bobos. Y es que al final, tras quitarse los parches, la presentaron por sorpresa a las personas con las que había convivido y no había podido ver y todo era muy emotivo…
Miedito

 Eran ya las 2 de la mañana pero no pudimos resistirnos y pusimos a cargar 21 días buscando a Samanta. En este programa se mudaba al Valle de las sensaciones en Granada. Esto es, ojito, un campo de espiritualidad guiado por un chamán en el que los participantes adoran a la madre Gaia. Con un espíritu muy hippie vivían en la naturaleza, cuidaban la huerta, se “duchaban” más bien poco y hacían todo tipo de rituales con plumas, danzas…

Más miedito

Aunque los otros dos programas eran muy fuertes, creo que yo no podría haber hecho este. En primer lugar, porque me costaba mucho entender a esa gente y sus ideales y no ver solo a una panda de colgaos. Uno repitió varias veces que su familia quería que viviera para el dinero y que él no quería dinero. Y yo pensaba “muy bien, hijo, no seas esclavo del dinero y vive una vida humilde. Pero haz algo de provecho con tu vida, trabaja para mejorar algo del mundo, aporta algo a la sociedad…” En fin, que no hubiéramos sido amigos.

Hubo varios momentos en los que sentí una admiración absoluta hacia la presentadora, y es que hasta ella, con todo su tacto y profesionalidad decía que algunos de ellos habían tenido sucesos “traumáticos” que debían tratar.

En definitiva, aunque sean episodios antiguos os animo a verlos. Ahora que veo lo que hace la amiga Samanta siento un nuevo respeto hacia ella. Y nos hemos reconciliado al fin.

5 comentarios:

  1. NO ES POSIBLE lo bien que lo haces!!!Enhorabuena por tu primer post! He de decir que está muy bien, por lo que ansío con fuerza que nos deleites con más cosas que te hagan activar esa cabecita pensante. ¿Pero qué dice usted?

    Fdo: "el llamado compi de piso" xD

    ResponderEliminar
  2. ¿Tienes un hijo que adora a la Madre Gaia?
    No sé cual de las dos cosas me sorprende más.
    Reflexionaré al respecto.

    ResponderEliminar
  3. Me está gustando el blog eh? Enhorabuena! :)
    La verdad es que el programa está muy bien ( sobre todo comparado con el resto de la parrilla televisiva española) y la chica realmente hace bastante buen trabajo mostrando la realidad con sus cosas buenas y sus cosas malas. Yo he visto el del porno y uno de los paparazzis creo recordar y este último no me gustó tanto porque los paparazzis y los famosos que sacaban me parecían gente despreciable pero supongo que eso refleja la realidad de ese mundillo.

    Por último decir que Torbe es un genio incomprendido, no juzgues al pobre hombre XD

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  4. que pena q no me deje ver la foto de mucho miedito XD no dejeis de ver 21 días en la calle, y luego 21 días de lujo!!
    me has puesto los dientes largos con tu cuadernito de Tiffany...

    ResponderEliminar
  5. Nunca vi un programa de 21 días y, la verdad, es que no creo que tampoco vaya a verlos ahora.
    Pero hay algo en como escribes que me gusta saber de qué se tratan a través de ti.

    ResponderEliminar